sábado, 7 de agosto de 2010

IMPLICACIONES FILOSOFICAS DE LA EFICIENCIA GERENCIAL

AUTOR: ACEVEDO R, RAFAEL A
VISION GERENCIAL
AÑO 8 JULIO DICIEMBRE 2009
El propósito de este artículo es exponer la evolución del concepto de eficiencia y su emparentamiento con la idea de causalidad, en este caso particular en las empresas de bienes y servicios.
La eficiencia en el uso común se entiende como la capacidad de cualquier entidad de producir un efecto determinado. Según la enciclopedia en línea Wikipedia: “la palabra eficiencia proviene del latín efficientia que en español quiere decir, acción, fuerza, producción. La eficiencia posee varios significados: en economía es la relación entre los resultados obtenidos (ganancias, objetivos cumplidos, productos, etc.) y los recursos utilizados (horas-hombre, capital), en  física la relación entre la energía útil y la energía invertida. La eficiencia posee similitud entre otros conceptos que es conveniente discriminar para no caer en errores, es un término frecuentemente empleado, y no siempre de la manera correcta, siendo confundido frecuentemente con la eficacia y la efectividad o incluso con la productividad. La eficacia hace referencia a la obtención de resultados propuestos en condiciones ideales, sin considerar los recursos empleados para ello. La efectividad se determina en la práctica, desarrollando la actuación en condiciones habituales. La eficacia no implica efectividad pues en condiciones normales se producen distintas influencias que pueden hacer que los resultados que se han obtenido experimentalmente varíen, sin embargo la efectividad si requiere de eficacia.
La eficiencia es un rasgo, característica o cualidad del ser humano actuante sobre la naturaleza en cualquiera de sus vertientes para la producción de bienes y servicios necesarios no solo para su sobrevivencia individual y grupal sino también para avanzar cada día con mejores herramientas e intenciones hacia la humanización plena. Las empresas son unidades de producción cuya función es satisfacer las necesidades sociales, toda empresa por muy pequeña que se es una organización con una gran cantidad de factores integrantes en los cuales de alguna manera se activa la eficiencia y las repercusiones filosóficas, metafísicas u ontológicas, sociales, éticas y morales que esta conlleva. Se debe tener en cuenta que el hombre actuante en solitario o en equipo está activando permanentemente valores y antivalores de todo tipo. La empresa es como la unidad intermedia entre la unidad familiar y la gran organización de la nación. El gerente, los  jefes, empleados y todo lo que compone una organización tienen su porción de eficiencia, cada uno también con su aporte, activan también las repercusiones filosóficas comenzando con la ontológica de darle el “ser”.
La idea de causalidad tuvo su origen en los albores de la conciencia del animal humano. Con el advenimiento de la conciencia y la intelección, el ser humano se descubrió ante un mundo maravilloso que lo sumergió en un universo de interrogantes demandantes de respuestas. Sin duda el concepto de idea de causa hubo de ser de dominio popular y a todo lo que se hallaba en el mundo se le atribuía un origen, una causa diferente de si , pues nadie ni nada es causa sui u origen de sí mismo. Desde Platón y Aristóteles se comenzó a hablar de causas entre las cuales está la eficiente la cual es capaz de producir un efecto.

La eficiencia desde el punto de vista gerencial
 El concepto de causa eficiente, al identificarlo con la eficiencia desde el punto de vista gerencial ya se tiene la implicación filosófica fundamental; pues de este modo la eficiencia cobra sustantivación ontológica. Se sabe bien que toda empresa pequeña o grande es una organización integrada por muchos factores o elementos los cuales cumplen tareas específicas en un territorio marcado, todos  convergen con su acción a la producción eficiente, acorde con las metas planificadas en cada ejercicio. La eficiencia gerencial va depender no tanto de los recursos físicos y materiales sino de seres humanos concurrentes a ella. El saber es fundamental y para ello se requiere de formación profesional oportuna para un desempeño eficiente, confiable y honrado. Todo tipo de trabajador ya sea profesional u obrero no serán eficientes con el solo saber, pues hay en ellos muchos intereses que rozan con su misma condición humana, con sus aspiraciones personales, con sus necesidades y bienestar personal y familiar, todos ellos pueden verse afectados en su medio laboral. La eficiencia gerencial no es más que una eficiencia multifactorial de la empresa tiene implicaciones filosóficas que se identifican en los predios de la sociología y la axiología, sin excluir la ética y la moral que en toda actividad deben estar presentes. Hacer que una organización lleve a cabo acciones racionales para lograr la competencia o eficiencia buscada, implica tener la capacidad de analizar y establecer metas y objetivos lógicamente correctos, llevándolos a cabo mediante procedimientos acordes que favorezcan la dinámica de las acciones tanto externas como internas de la organización, teniendo siempre en cuenta las implicaciones filosóficas que la eficiencia gerencial trae en todos los aspectos del ser humano.

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